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Múscia isleña

Por Andrew T. Miloshoff. Publicado el 1 de febrero de 2022. Traducción de Isleño Music and Dance.

Desde una temprana edad fue tradicional que los familiares cercanos enseñaban a los niños isleños como se canta y baila. Se le dio especial importancia en la comunidad isleña y tradicionalmente había cumplido una importante función social. En particular, la tradición musical isleña atrajo la atención sustancial de todo el mundo. Algunos de los isleños más conocidos fueron músicos talentosos durante sus vidas.

Tradición musical canaria

La música de Canarias se caracteriza por su origen ibérico y guanche que también está influenciado por Latinoamérica y Europa. A través de los siglos, se desarrolló un estilo particular de música con sus estrumentos y danzas acompañantes. Además, las islas individuales tienen sus propias tradiciones musicales que son características y no se comparten en ningún otra plaza.

Estrumentos

Uno de los elementos más característicos de la música canaria es el timple, que es un instrumento de cinco cuerdas en forma de pequeña guitarra o ukelele. Otros instrumentos de cuerda populares incluyen la bandurria, el laúd y la guitarra española. Existen variaciones de flautas de caña en diferentes islas, generalmente denominadas flautas de pico. Las coquillas grandes también se emplean como un tipo de cuerno conocido como bucio. Es de origen guanche en particular.

Estrumentos canariosExiste una gama de instrumentos de percusión en Canarias, siendo los tambores y las panderetas los más extendidos. Las chácaras y castañuelas son tradicionales en la música canaria. También se utilizan pares de lapa para fabricar un estrumento similar. Además, los huesos de una cabra se juntan para hacer una «tabla de lavar» conocida como huesera. En la Península, a veces se llama arrabel o ginebra. La espada es otro estrumento inventivo compuesto por una barra de metal, en forma tosca de espada, que se toca con otra vara más pequeña.

Más recientemente, el regreso de los descendientes canarios de América Latina influyó en la música folclórica del archipiélago. Por ejemplo, unos grupos adoptaron el cuatro, un estrumento de cuatro cuerdas de tamaño similar al timple. Los inmigrantes venezolanos probablemente lo truijeron a Canarias, pero también se puede encontrar en Cuba y Puerto Rico. Además, las claves se adoptaron en varias tradiciones folclóricas. Son un par de bastones de madera que se golpean juntas para producir un sonido agudo. Es propio de la tradición musical cubana y tiene sus orígenes en África Occidental. En los últimos dos siglos, el violín también se introdució en Canarias desde Europa.

Música y baile

Así como existe una gran variedad de instrumentos que se utilizan en Canarias, existe una gama igualmente diversa de bailes con música de acompañamiento. Dos de los bailes más característicos de Canarias son la folía y la isa. Varias danzas se siguen llevando a cabo desde los guanches así como otras originarias de la Península Ibérica y el resto de Europa.

La folía es una danza lenta y metódica que se acompaña de un ritmo de ritmo similar tocado con estrumentos de cuerda, generalmente el timple y la guitarra. Los bailarines generalmente forman un círculo, pero también pueden formar parejas o grupos de cuatro. La isa, por su parte, es un baile trepidante y complejo al que se unen la guitarra, el timple, el laúd y la bandurria. Se pueden incorporar otros estrumentos de percusión como la huesera. Los dos se practican ampliamente en las Islas Canarias y cada isla tiene su propio estilo particular. Algunos bailes son específicos de ciertas partes de Canarias. Por ejemplo, el santodomingo se puede encontrar en La Palma, La Gomera, Tenerife y Gran Canaria. Generalmente, forman un círculo o un cuadrado durante la actuación que se acentúa con giros y transiciones. Un solista canta gran parte de la composición con un coro que se une periódicamente.

Muchas tradiciones de los guanches siguen siendo populares en todo el archipiélago. El más conocido es el tarajaste, popular en Tenerife y La Gomera. Se realiza al compás de un tambor junto con chácaras y otros estrumentos. También de origen autóctono es el sirinoque que procede de La Palma. Se destaca por el uso de patadas y golpecitos con las parejas una frente a la otra en una línea. Por lo general, se acompaña con un toque de tambor junto con chácaras y flautas de pico. Se interrumpe para que los bailarines improvisen ingeniosos ataques a sus oponentes.

Igualmente populares son la música y los bailes que se remontan a la Península Ibérica y a Europa. La malagueña es un baile típico de Canarias que está relacionado con las formas de fandango que se pueden encontrar en el sur de España. De hecho, la folía tiene orígenes gallego-portugueses antes de recibir la influencia de las tradiciones del sur de España. Muchas variaciones de la seguidilla son tradicionales de la música de Canarias. Esta forma de música y danza se desarrolló por primera viaje en las partes central y norte de España durante el siglo XV. La influencia más reciente de Europa incluye la adopción de polcas y mazurcas en la tradición folclórica canaria.

Tradición musical isleña

En la Luisiana, las tradiciones folclóricas de la comunidad isleña evolucionaron a la largura de los siglos y las tendencias en América Latina y América del Norte las influenciaron en particular. El tamaño comparativamente pequeño de la comunidad junto con la lucha por la supervivencia básica dio forma a la música y la danza isleña.

Fenómeno de la décima

La tradición musical más popular y emblemática de la comunidad isleña es, con mucho, la décima. Popular en todo el mundo hispanohablante, son una forma de poesía compuesta de una estrofa introductoria de cuatro versos seguida de cuatro estrofas de diez versos. Los versos son octosílabos y siguen un esquema de rima establecido, típicamente ABBA-AC-CDDC (Armistead, 1992).

Tras la llegada de los canarios a la Luisiana, comenzó a evolucionar hacia formas más sueltas con versos que tienden a ser octosílabos pero no exclusivamente. El esquema de rima también puede diferir entre décimas. La característica clave que define a una décima isleña no es su forma, sino su tema. En general, los decimeros se enfocan en los siguientes temas: (1) la vida en el este de la parroquia de San Bernardo, (2) historias extraordinarias de los miembros de la comunidad, (3) eventos de importancia y (4) humor o cuentos irónicos (Armistead, 1992).

Una décima un tanto representativa de los isleños sería «El mosco y el agua alta» que se recitaba a menudo en la comunidad de La Isla (Delacroix). En 1983, se produjo un documental sobre la décima de la Luisiana y la comunidad isleña titulado Mosquitos and High Water. Esta canción fue interpretada por Martín Alfonso en 1976 y grabada por Samuel Armistead. La transcripción original se ajusta un poco para mayor claridad:

«El mosco y el agua alta»
Esto sí que son trabajo’,
Esto sí que son fatiga’,
que pasa un pobre tampero
pa’ mantener la familia.


Ha’l’contra’o el trampero esta,
el mosco y el agua alta,
y para cumpletá’,
de la banca le mandan carta’.


Cuando yo llegue a casa,
así me dijo Cecilia,
—Parde, aquí tiene una carta
que le mandan de la Villa.


Y como yo no sé leé,
en las manos se la di,
—Hija, leéme esta carta,
y dime lo que quié’ decí’.


Ella s’entretuvo un poco
en decirme lo que había.
Vuelvo la vista par’ella,
y las lágrimas se bebía.


—¿Qué tiene’, hija, que llora’,
que tanto me desespera’?
—Parde, le mandan a decí’
que pague la nota entera.


Vinieron to’ los niños,
y nos ‘garramos de mano’,
—Parde, ¿cómo nos haremo’
cuando venga este verano?


Ahí viene la más chica,
la que llamamos «La Niña».
—Pues ser que Chanillo nos dé
porque estamos en la familia.


Tradicionalmente, se cantaban en rondallas con individuales improvisando elementos. En ocasiones, el estilo y la letra de décimas particulares cambiarían según la persona que canta. Durante la segunda mitad del siglo XX, también se hizo más común que los decimeros solitarios continuaran con la tradición. Algunos de los últimos miembros de la comunidad que sostuvieron esta práctica a fines del siglo XX incluyeron a Martín Alfonso, Joseph «Chelito» Campo, Herbert Díaz, Irván «Puco» Pérez y John «Johnny» Robin, entre otros.

Otras canciones

A pesar de la popularidad de la décima, muchas otras canciones son tradicionalmente populares en la comunidad isleña, a saber, el romance. Se entiende mejor como una balada que a menudo es narrativa y toca los temas más importantes de la vida. Tienen orígenes diversos y están muy difundidas en todo el mundo hispanohablante.

Uno de estos romances cuenta la historia de José y María viajando a Belén con su pequeño niño Jesús cuando se encuentran con un ciego que cuida naranjeros (Armistead, 1992). María le pregunta si pueden recoger naranjas para su hijo. Al recoger las naranjas, aparecen aún más y el ciego recupera la vista. Se combinó con otro que narra la crucifixión de Jesucristo (Armistead, 1992). Los dos son populares en Canarias, la Península Ibérica y algunas partes de América Latina (Armistead, 1992).Julia «Sha» (Melerine) Schiel las cantó en 1980 para Samuel Armistead. La transcripción original se ajusta un poco para mayor claridad:

«La fe del ciego» +
«La Virgen camino al Calvario»

Ahí arriba en aquel alto,
venden ricos naranjeros.
Ciego es el que los vende.
Ciego es el que no ve.

—Ciego, déme una naranja
para mi niño comer.
—Entra adentro, la señora
y coja las que quisiere.

Una cogió para mi niño comer
y cientas volvieron a nacer.

Camina la Virgen pura,
y camino para Belén,
con su niño entre los brazos.
qu’es el Jesús de Nasarén.

Cuando ella día llegando,
ya lo etaban crucificando.
Cuando ella llegó.
ya le habían remachado los clavos.


Otra forma de música es la copla que es una de las formas más antiguas de la poesía española. Se compone de estrofas de cuatro versos y se puede encontrar en todo el mundo hispanohablante. Debido a esto, es difícil determinar el origen exacto de diferentes canciones, posiblemente algunas se conserven en las Islas Canarias, pero la mayoría se pueden encontrar en España y América Latina en general (Armistead, 1992).

Julia «Sha» (Melerine) Schiel también cantó una de las coplas «más antiguas» jamás documentadas que tiene su origen en la Edad Media (Armistead, 1992). La transcripción original se ajusta un poco para mayor claridad:

Me dijiste que venidas...
que venidas y no vienes.

¡Ay, qué pijonina será
que entretenido te tiene!
Pero eso es por haber tenido...
y eso es por haber ama’o,
y eso es por haber tenido
amores con un casa’o.


Uno de los primeros ejemplos relacionados con esta copla se registró en una versión de 1507 de La Celestina por Fernando de Rojas (Armistead, 1992). A través de los siglos, esta copla se extendió por gran parte de España, Portugal e incluso Argentina (Armistead, 1992).

Influencias

Independientemente del relativo aislamiento de la comunidad isleña en el este de la parroquia de San Bernardo, diferentes comunidades de la región fueron fundamentales en el desarrollo de la identidad isleña. Consistentemente, el inmenso impacto cultural en los descendientes canarios provino de los acadianos, africanos y franceses. Se combinó con una inmigración sustancial de España y América Latina, particularmente durante el siglo XX. Todos truijeron su propia música distintiva. Al mesmo tiempo, la popularidad de la radio en español influyó en la comunidad isleña. En general, los isleños podían sintonizar estaciones de radio de México y Cuba, pero podían escuchar transmisiones más lejanas cuando pescaban en el Golfo de México. No puede pasarse por alto al hablar de la tradición musical isleña de la parroquia San Bernardo.

Los romances isleños poseen orígenes diversos que ejemplifican las diversas influencias en la comunidad. Por ejemplo, romances como «La vuelta del marido» son tradiciones arraigadas en el suroeste de Estados Unidos, México y Centroamérica, mientres que otros como «Delgadina» están directamente relacionados con versiones encontradas en el Caribe (Armistead, 1992). Se sugiere que inmigrantes andaluces recientes trujeron otros romances como «La hija de Juan Simón» (Armistead, 1992).

El repertorio musical isleño incluso adoptó una pequeña cantidad de corridos mexicanos. De hecho, la construcción narrativa y el estilo único de los corridos mexicanos influyeron directamente en la evolución de la décima (Armistead, 1992).Yellow Núñez Estos hallazgos están respaldados por investigaciones posteriores sobre la tradición (Buckingham, 2019). También es de destacar la influencia de la tradición musical francesa de la Luisiana. Es más evidente en «El trabajo del wellfare», que adopta la forma de una típica canción popular francesa (Armistead, 1992).

A principios del siglo XX, el desarrollo del jazz en las comunidades afroamericanas de Nueva Orleans creó una tradición musical duradera. Incluso hoy en día, la popularidad de los clubes de jazz de Nueva Orleans es un testimonio de su importancia cultural continua. La proximidad de la parroquia de San Bernardo a Nueva Orleans permitió que muchos isleños disfrutaran de presentaciones de jazz en vivo con relativa facilidad. Durante este período, Alcide Núñez, más conocido como Yellow Núñez, se hizo muy popular como un clarinetista pionero del jazz. También fue uno de los miembros originales de Stein's Dixie Jass Band, que se conoció como Original Dixieland Jazz Band (ODJB).

Legacy

El desplazamiento de las comunidades isleñas tradicionales debido a los desastres naturales, junto con la asimilación constante de la comunidad después de la Segunda Guerra Mundial, la tradición musical isleña que alguna vez fue próspera está en peligro. Esto se capitalizó con la muerte de Irván «Puco» Pérez en 2008, el último de los famosos decimeros, que marcó para muchos el final de la tradición viva de la décima de la parroquia de San Bernardo. La pérdida del español como lengua principal de la comunidad asestó un duro golpe a la tradición. Dicho esto, los mayores en particular recuerdan las canciones de su comunidad.

Hoy, Los Isleños Heritage and Cultural Society of St. Bernard gestiona la llegada y alojamiento de agrupaciones folclóricas canarias como medio para preservar y promover las tradiciones canarias. Se presentan en la Fiesta de los Isleños y deslumbran a las multitudes con sus isas y folías, asina como con su traje típico. Son estas músicas y bailes tradicionales las que permiten que las comunidades isleña y canaria se reúnan una viaje más como un solo pueblo.

Referencias

Armistead, S. G. (1992). The Spanish Tradition in Louisiana: I Isleño Folkliterature. Transcripciones musicales por Isreal J. Katz. Newark, DE, EE. UU.: Juan de la Cuesta.

Buckingham, W. D. (2019). Recollecting Isleño Décimas: Louisiana’s Lost Tradition of Spanish Ballad [Tesis doctoral, University of Chicago]. Knowledge@UChicago. doi:10.6082/uchicago.1394.

Din, G. C. (1999). The Canary Islanders of Louisiana. Baton Rouge, LA, EE. UU.: Louisiana State University Press.